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8 días después de la ovulación (DPO, por sus siglas en inglés): Primeros síntomas del embarazo a los ocho días después de la ovulación

A los ocho días después de la ovulación, podrían empezar a aparecer síntomas del embarazo. Puedes presentar síntomas a los 8 días después de la ovulación (DPO, por sus siglas en inglés), como sangrado de implantación, náuseas y cansancio entre otros muchos. ¡Encuentra la lista completa en este artículo!

Para las mujeres que quieren quedarse embarazadas, los 6-12 días después de la ovulación marcan la infame y difícil espera de 2 semanas. Cuando el óvulo fecundado se implanta en la pared uterina, alrededor de 1/3 de las mujeres embarazadas presentan sangrado leve o manchas; lo que se conoce como sangrado de implantación.

En la implantación, el cuerpo comienza la producción de la llamada hormona del embarazo; la gonadotropina coriónica humana (hCG). La hormona del embarazo, junto con la progesterona y los estrógenos, es el factor más significativo responsable de los primeros signos del embarazo. Esta es la hormona que detectan las pruebas de embarazo. Esta hormona puede detectarse a los 8 días después de la ovulación. Esta es la razón por la que a los 8 días después de la ovulación (DPO, por sus siglas en inglés) se marca un antes y un después en el proceso de quedarte embarazada. Las pruebas de embarazo a los 8 días después de la ovulación (DPO, por sus siglas en inglés) se usan sobre todo para confirmar o descartar un embarazo.

El sangrado de implantación es una indicación temprana del embarazo y ocurre cuando un óvulo fecundado se implanta o se adhiere a la pared uterina, aproximadamente 6-12 días después de la ovulación, para comenzar a crecer. La implantación provoca un ligero sangrado o manchado. 1/3 de las mujeres embarazadas presentan sangrado de implantación. Es algo normal y no requiere ningún tratamiento. 

Sin embargo, como el sangrado de implantación puede darse aproximadamente al mismo tiempo que el período, muchas mujeres lo confunden con esta y no están seguras de si es un posible embarazo. El sangrado de implantación no dura tanto como un ciclo menstrual y generalmente es más ligero en comparación con el período normal. Se detiene por sí solo y no es razón para preocuparse.

Las diferencias claves entre el sangrado de implantación y el período normal incluyen:

  • Color: en el sangrado de implantación, el color del sangrado o secreción es desde color rosa claro a marrón oscuro. Sin embargo, en el período, la sangre es de color rojo brillante y vivo.
  • Duración: el sangrado de implantación ocurre solo cuando el óvulo se adhiere a la pared uterina. Puede durar desde un par de horas hasta 3 días. El período comienza con sangrado leve y se van volviendo cada vez más abundantes. Además, hay un flujo constante que dura de 3 a 7 días. 
  • Coagulación: en el sangrado de implantación, normalmente no hay coagulación.  En el período podría haber una gran presencia de coágulos. 
  • Cólicos: los cólicos a los 8 días después de la ovulación (DPO, por sus siglas en inglés) son comunes en mujeres embarazadas. Hay cólicos leves durante el sangrado de implantación en el momento en que el óvulo se adhiere al útero, pero son muy leves y no duran mucho. Sin embargo, los cólicos durante el período son más intensos y se van volviendo más fuertes.
  • Cantidad: en el sangrado de implantación, solo se observan manchas o un flujo ligero. El color de la secreción es un poco rosado o marronáceo. Sin embargo, durante el período, el flujo es abundante y las mujeres llenan tampones y compresas.

Muchas mujeres sienten náuseas, ya sea en el primer trimestre de su embarazo o durante todo el embarazo. Esto se conoce como náuseas matutinas y es causado por el descontrol de las hormonas que tiene lugar durante el embarazo. Esto suele ser un signo de embarazo temprano y a veces se acompaña de vómitos. Las náuseas son más fuertes durante las horas de la mañana y en algunas mujeres, permanecen así durante todo el día. Algunas mujeres no presentan náuseas matutinas durante el embarazo y otras muestran este síntoma poco después de la ovulación. Ciertos alimentos, olores y aromas pueden provocar náuseas matutinas.

Otro síntoma temprano del embarazo a los 8 días después de la ovulación (DPO, por sus siglas en inglés) es una mayor necesidad de orinar frecuentemente. Tienes que ir corriendo al baño continuamente, aunque no hay una mayor ingesta de agua que lo justifique. Esto es debido al aumento del flujo sanguíneo que llega a los riñones durante el embarazo. 

El aumento del flujo sanguíneo hace que los riñones producen más orina, lo que comienza poco después de la concepción. Los cambios hormonales durante el embarazo también aumentan la producción de orina. La producción de orina durante el embarazo también se incrementa debido a la expansión del útero y la mayor presión sobre la vejiga urinaria, incluso cuando el bebé en el útero es muy pequeño. 

El aumento de la micción se disminuye en el primer trimestre, pero vuelve a elevarse a medida que la madre gestante se va acercando al final de su tercer trimestre. En el tercer  trimestre, el aumento en la micción se debe a que el útero gestante ejerce más presión sobre la vejiga urinaria.

El aumento de la micción se disminuye en el primer trimestre, pero vuelve a elevarse a medida que te vas acercando al final de tu tercer trimestre. En el tercer trimestre, el aumento de la micción se debe a que el útero en crecimiento ejerce una presión adicional sobre tu vejiga.

Los antojos de comida son impulsos repentinos de comer un alimento específico. Es bastante usual durante el embarazo que a las mujeres les apetezcan combinaciones extrañas de alimentos o cosas que antes nunca antes había querido comer. 

Los antojos de comida son un fenómeno real y afectan a muchas mujeres durante el embarazo. En el lado opuesto de los antojos, se encuentra la aversión a los alimentos, lo que también provoca antojos inusuales. En las aversiones a los alimentos, algunos de los alimentos y bebidas que te gustan ya no saben igual para las células receptoras del gusto o dichos alimentos pueden saberte raro. 

Por ejemplo, si te gusta el café y has estado bebiéndolo hasta ahora con normalidad, es posible que de repente notes que no puedes tolerar el olor y el sabor del mismo. A veces, las mujeres dicen que sienten un sabor metálico en la boca y les apetecen nuevos alimentos que antes no les gustaban. Los cambios hormonales durante el embarazo también influyen en los sabores, olores y antojos.

El aumento de las concentraciones de hormonas también afecta al tracto digestivo. La digestión se ralentiza causando menos movimientos intestinales o estreñimiento. Una de las razones del estreñimiento durante el embarazo es una elevación de la hormona progesterona, que provoca la relajación de los músculos lisos en todo el cuerpo. Esto incluye el intestino y el tracto digestivo también. Como resultado, el movimiento de los alimentos a través de los intestinos se ralentiza. El estreñimiento eleva el riesgo de hinchazón y cólicos. El consumo de suplementos de hierro durante el embarazo empeora todavía más el estreñimiento.

Los conductos mamarios se llenan de leche al comienzo del embarazo. Los pechos crecen en tamaño y se estiran. Todo esto hace que los pechos se vuelvan más sensibles y delicados, particularmente los pezones. El aumento de las concentraciones de hormonas durante el embarazo aumenta el flujo de sangre, lo que altera el tamaño de los pechos y provoca muchos cambios en el tejido mamario. Los pechos empiezan a doler, a estar hinchados, sensibles y con sensación de hormigueo. Algunas mujeres describen esta sensación inusual como dolorosa o idéntica a la sensación de incomodidad en sus pechos justo antes del  período. Los cambios en los pechos pueden empezar incluso en la semana 1 a 2 después de la concepción.

Los pechos se sienten tan sensibles y delicados que hasta usar un sujetador puede ser molesto y doloroso, pero estos síntomas normalmente disminuyen en unas cuantas semanas, a medida que el organismo empieza a adaptarse a los cambios hormonales.

Hay un aumento en la producción de la hormona progesterona durante el embarazo y esta hormona prepara al útero para la gestación. La mayor concentración de esta hormona aumenta la fatiga y una mujer embarazada se siente más cansada de lo normal. Puede que solo sientas cansancio intenso y agotamiento al inicio o puede que lo sientas durante todo el embarazo.

El cuerpo produce más sangre para transportar nutrientes al feto en desarrollo durante el embarazo. Las hormonas, especialmente las concentraciones elevadas de progesterona, aumentan la somnolencia. Muchas mujeres se sienten agotadas continuamente, incluso antes de que se note el embarazo o de que empiecen a llevar peso adicional. Se empieza a dificultar dormir bien por la noche debido al dolor de espalda o debido a tener que orinar con frecuencia, que es un problema común durante el embarazo.

A veces, la fatiga es un síntoma de anemia por deficiencia de hierro, algo que también es habitual durante el embarazo. Para algunas mujeres, la ansiedad causada por los cambios producidos en el cuerpo durante el embarazo también causa fatiga o insomnio.

Nada impide que una mujer se haga una prueba de embarazo cuando lo desee. Pero hacértela antes de ocho días después de la ovulación (DPO, por sus siglas en inglés) solo sirve para malgastar tu dinero y decepcionarte. Incluso si ya ha tenido lugar la concepción, el óvulo no produce gonadotropina coriónica humana (hCG), la hormona del embarazo que detectan las pruebas de embarazo, hasta la finalización de la implantación.

Una vez que ha ocurrido la implantación (según los estudios científicos se produce entre 6 y 12 días después de la ovulación), el feto en desarrollo comienza a secretar gonadotropina coriónica humana (hCG). La hCG se conoce como la «hormona del embarazo».

Básicamente, el feto en desarrollo secreta hCG una vez que se ha implantado en las paredes del útero, lo que generalmente ocurre entre 6 y 12 días después de la concepción. Las pruebas de embarazo caseras funcionan por medio de la detección de la hormona hCG en la orina. La mayoría de los médicos recomiendan que esperes hasta el primer día en que debía llegar tu período antes de hacerte una prueba de embarazo de orina. Esto suele ser aproximadamente dos semanas después de la concepción. Sin embargo, algunas pruebas son más sensibles que otras y pueden realizarse antes.

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC509665/

https://link.springer.com/article/10.1186/1471-2393-13-3

https://www.nejm.org/doi/full/10.1056/nejmcp1003896

https://www.frontiersin.org/articles/10.3389/fpsyg.2014.01076/full

https://www.mayoclinic.org/healthy-lifestyle/getting-pregnant/in-depth/home-pregnancy-tests/art-20047940

https://www.nhs.uk/common-health-questions/pregnancy/how-soon-can-i-do-a-pregnancy-test/

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