1. Tu ciclo
  2. La menopausia
  3. Síntomas

Normas de verificación de datos en Flo

Todo el contenido de Flo Health se adhiere a las normas editoriales básicas relativas al rigor médico, la credibilidad de los datos y la vigencia de la información. Para saber qué hacemos para ofrecerte la información más fiable sobre salud y estilo de vida, consulta nuestros criterios de revisión de contenidos.

Menopausia y depresión: formas sencillas de manejar los cambios de humor durante la menopausia

Flo te ayuda a averiguar por qué experimentas depresión en la menopausia en todas sus fases y te ofrece asesoramiento de especialistas para tratar la depresión, la irritabilidad y los cambios de humor en la menopausia.

Aunque la mayoría de las mujeres viven la transición a la menopausia sin sufrir trastornos psiquiátricos, se calcula que un 20% sufre cambios de humor y depresión en algún momento durante la menopausia.

Existe una conexión demostrada entre los cambios de distintos sistemas hormonales y problemas de salud psiquiátrica, tanto en pacientes con problemas psiquiátricos como endócrinos. La transición a la perimenopausia y a la menopausia puede ser una experiencia tormentosa para algunas mujeres. Las modificaciones en los niveles hormonales pueden afectar a los neurotransmisores del cerebro. 

La reducción de los niveles de estrógenos durante la perimenopausia y la menopausia puede acarrear síntomas incómodos, como sequedad vaginal, periodos irregulares, sofocos y alteraciones del sueño. Esto produce los síntomas de depresión en la menopausia y la perimenopausia como estado anímico bajo, ansiedad, irritabilidad, miedos y cambios de humor. Los cambios de humor en la menopausia pueden sembrar el caos en la psique. La irritabilidad causada por la depresión en la menopausia también puede provocar dificultades para concentrarse y lapsus de memoria.

Las mujeres que han padecido síndrome premenstrual grave en la juventud pueden vivir cambios de humor fuertes, intensos e inexplicables durante la perimenopausia. Además, las mujeres con antecedentes de ansiedad y depresión clínicas parecen ser particularmente vulnerables a la depresión clínica recurrente durante los meses de la menopausia o incluso años antes de la menopausia propiamente dicha. 

Las mujeres que están entrando en la menopausia sufren más depresión acompañada de estos estados: 

  • Humor displicente y pesimista antes de la menopausia
  • Estrés en las relaciones interpersonales
  • Fumar
  • Hacer poco o nada de ejercicio
  • Soledad
  • Odio hacia la pareja
  • Mala percepción de la salud

Otros factores estresantes que coinciden con los síntomas menopáusicos y que se presupone que están asociados con la depresión son los siguientes:

  • Cuidar de progenitores mayores
  • La aparición de cualquier enfermedad en otros o en uno mismo
  • Cambios laborales

Se ha sugerido que hay varias afecciones psicológicas o sociales que explican por qué las mujeres pueden presentar depresión antes y después de la menopausia o durante la perimenopausia. Algunas de las afecciones están relacionadas con los siguientes factores:

  • síndrome del nido vacío (un sentimiento de duelo y soledad que pueden sentir los progenitores cuando los hijos se van del hogar por primera vez)
  • cambios en el proceso de concebir
  • incapacidad para reproducirse (infertilidad)

Los antecedentes personales o familiares de depresión posparto y de trastorno disfórico premenstrual (síntomas graves de depresión, irritación y ansiedad antes del  período) son factores principales de riesgo para padecer depresión en la etapa menopáusica. Sin embargo, incluso las mujeres sin antecedentes familiares de trastorno depresivo grave están expuestas a padecer síndrome perimenopáusico depresivo.

Las características emocionales de la perimenopausia y de la menopausia son significativas. El estrógeno es la hormona que se ocupa de la mayoría de funciones reproductivas de la mujer. Cuando las mujeres hacen la transición a la menopausia, los ovarios reducen la producción de estrógeno. El estrógeno controla la cantidad de serotonina que se produce en el cerebro. La serotonina ayuda a regular el estado de ánimo.

Si la producción de estrógenos es baja, los niveles de serotonina también lo serán.  Esto afecta a la estabilidad mental y a los niveles de optimismo. El desequilibrio hormonal es la causa principal de los cambios de humor y de la irritabilidad en la menopausia.

Tres etapas de la menopausia durante las cuales las mujeres viven aspectos generalizados de los cambios de humor en la menopausia son:

  • Perimenopausia: la fase previa a la menopausia cuando se producen todos los síntomas. Los cambios de humor durante esta fase se materializan en la forma de sensaciones extremas y repentinas de ansiedad, pánico e ira. Las mujeres se vuelven menos tolerantes durante esta fase y se molestan incluso por cosas triviales. 
  • Menopausia: los cambios hormonales pueden contribuir a la confusión mental.
  • Posmenopausia: debido a los bajos niveles de estrógeno, se exacerban las sensaciones de depresión y ansiedad.

Se cree que la disminución de estrógenos afecta a la manera en que el cuerpo maneja la noradrenalina y la serotonina, dos sustancias que provocan depresión. Unos niveles bajos de estrógenos provocan cambios de humor.

La inestabilidad emocional está directamente asociada con la menopausia y puede presentarse en formas leves en sensaciones de enfado o de irritación, o más intensas, como de agresividad.

Los sentimientos que más se suelen tener a causa de los cambios hormonales son:

  • ansiedad, acompañada de un pulso acelerado, sudoración, mareo y respiración inestable
  • estado de ánimo deprimido o inestable
  • ganas de llorar
  • irritabilidad
  • falta de motivación o de energía
  • falta de concentración
  • trastorno del sueño
  • llantos y sensación de llanto
  • ataques de pánico
  • falta de confianza
  • pérdida de memoria

Los cambios de humor que se producen en la transición de la menopausia provocan un trauma considerable en las mujeres, angustia y afectan a su bienestar general. Además, esto tiene un impacto en otras personas, en especial en los cónyuges, familiares y compañeros con quienes la mujer pasa un tiempo considerable.

La depresión y los cambios de humor durante la perimenopausia y la menopausia se tratan de manera muy similar a la depresión que se produce en cualquier otro momento. Si notas cambios del humor en la menopausia y otros síntomas de ansiedad como cansancio, irritación, tristeza y pensamientos de suicidio, visita a su médico, para que pueda ayudarte a encontrar el tratamiento para la depresión en la menopausia más adecuado para ti. Algunos tratamientos y medicamentos para los cambios de humor en la menopausia son:

Tratamiento de reposición hormonal

Esta terapia es eficaz para las mujeres que se hayan sometido a una histerectomía (cirugía para la extirpación del útero). Existen diferentes tipos y dosis de TRH que compensan los bajos niveles de estrógenos. Estas dosis se administran en forma de pastillas, parches o gel.  Las pastillas se comercializan como conjugados de estrógenos o estrógenos. Los parches de estrógenos se ponen en el abdomen. Los parches se utilizan para reducir el riesgo de osteoporosis. Otro método de compensar los bajos niveles de estrógenos es el estrógeno tópico. Las cremas, los geles y los aerosoles se utilizan para introducir los estrógenos en el organismo. Por último, pero no menos importante, están los estrógenos vaginales que se presentan en forma de crema, comprimidos vaginales de estrógenos o anillo vaginal.

La menopausia y la depresión tienen una fuerte conexión. Los niveles reducidos de estrógenos que aparecen durante la menopausia pueden provocar sentimientos de desesperación y tristeza. La terapia con estrógenos eleva los niveles de serotonina, que ayuda a combatir la depresión y favorece un sueño saludable y de buena calidad. Además, aumenta el GABA, el neurotransmisor calmante, y sube las endorfinas, que te hacen sentir bien.

Cambios en el estilo de vida

Es muy importante centrarse en el bienestar físico y mental durante la perimenopausia y la menopausia. Los cambios en el estilo de vida como una alimentación adecuada, mejorar la manera de llevar una dieta saludable, minimizar la ingesta de alimentos procesados, limitar el consumo de alcohol, dejar de fumar, seguir un dieta de tipo mediterráneo y practicar ejercicio de forma regular son muy beneficiosos para el cuerpo, especialmente durante una época de transición de tu vida.

Antidepresivos 

Los antidepresivos son medicamentos que te ayudan a tratar los síntomas de los cambios de humor, ansiedad y depresión. A pesar de su nombre, los antidepresivos pueden tratar muchos problemas de salud, además de la depresión. Estos son:

  • ansiedad
  • ataques de pánico
  • mala alimentación
  • insomnio
  • dolor intenso y migrañas

Existen cuatro tipos principales de antidepresivos que son útiles para tratar la irritabilidad y los cambios de humor en la menopausia:

  • inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS)
  • inhibidores de la recaptación de serotonina y noradrenalina (IRSNA)
  • antidepresivos tricíclicos
  • inhibidores de la monoaminoxidasa (IMAO) 

Se cree que los antidepresivos alivian los síntomas vasomotores de la menopausia. Estos síntomas afectan a los vasos sanguíneos e incluyen:

  • sudores nocturnos
  • sofocos
  • rubor

Psicoterapia

La psicoterapia es una parte importante del tratamiento de la depresión en la menopausia. Se recomiendan dos tipos de psicoterapia:

  • terapia interpersonal (se centra en entender las relaciones humanas).
  • terapia cognitiva conductual (enseña a identificar y modificar los pensamientos y creencias negativos que acompañan a la depresión)

Yoga y meditación

El yoga y la meditación pueden ayudar a aliviar la irritabilidad y la ansiedad que suscita la menopausia. Un enfoque integrado de la terapia con yoga ayuda a tratar síntomas como los sofocos y los sudores nocturnos. Las técnicas de relajación y de estiramientos del yoga ayudan a estabilizar los cambios de humor al tiempo que mejoran el bienestar general.

Ginseng

El ginseng es una de las hierbas medicinales más populares. Tiene beneficios terapéuticos en la salud, y ayuda a tratar los síntomas de la menopausia como el estrés, el deterioro cognitivo, la sequedad vaginal, la depresión, el letargo y la ansiedad porque se considera “reconstituyente” y “normalizador”. Ayuda a mejorar el estado de ánimo y el sueño y puede tomarse en diferentes formatos, como té, polvo y extracto.

Hierba de San Juan

Es una planta con flor del género Hypericum, también conocida como Hypericum perforatum.  Se ha utilizado como hierba medicinal por sus propiedades antinflamatorias y antidepresivas durante más de 2000 años. Se suele utilizar como remedio natural de la depresión y de sus síntomas como el cansancio, la ansiedad, la pérdida de apetito y las dificultades para conciliar el sueño.  Es un tratamiento alternativo para los cambios de humor en la menopausia y para mitigar la ansiedad y la depresión.

Raíz de maca

La maca se ha utilizado durante años para reducir los efectos de la ansiedad, el estrés y el envejecimiento del cuerpo porque disminuye los niveles. Ayuda a reducir los sofocos, la agitación, la baja energía/cansancio y el aumento de peso al tiempo que aumenta la energía y la libido.

Trébol rojo

El trébol rojo controla los sofocos, trata el dolor o la sensibilidad en las mamas (mastalgia), el síndrome premenstrual (PMS) y aumenta la densidad mineral ósea.  El trébol rojo contiene isoflavonas que tienen efectos beneficiosos para aliviar los síntomas relacionados con la pérdida de estrógenos, como los sofocos, el aumento de peso, el trastorno del sueño, la disminución de la masa ósea, las fracturas o la osteoporosis, las enfermedades cardíacas y la inflamación de las articulaciones.  Las isoflavonas presentes en el extracto de trébol rojo alivian los síntomas de la depresión y la ansiedad en las mujeres posmenopáusicas. 

Cohosh negro

El cohosh negro también ayuda a prevenir los síntomas de la menopausia como los sudores nocturnos y los sofocos. Ayuda a mejorar la calidad del sueño, alivia los desequilibrios hormonales relacionados con los fibromas o la diabetes, e incluso tiene beneficios en la fertilidad de la mujer antes de la perimenopausia y la menopausia. 

Evita los alimentos que empeoran la menopausia

Estos alimentos incluyen los alimentos envasados y procesados, la carne convencional, los azúcares añadidos, los aceites refinados y los fritos, las bebidas carbonatadas y el alcohol.

Si tienes problemas graves de irritabilidad en la perimenopausia y depresión en la menopausia, visita a tu médico y habla con él sobre todos los síntomas que tienes y cómo afectan a tu vida. Cuéntale toda la información personal relevante. Tu médico puede aconsejarte y ofrecerte el tratamiento terapéutico adecuado. Asegúrate de hablar con tu médico sobre todos los medicamentos, sus beneficios y efectos secundarios antes de tomar una decisión.

La transición a la madurez a menudo implica un aumento del miedo, la tensión, la ansiedad y depresión en la menopausia. Esto se suele atribuir a los cambios hormonales, como el alivio de los niveles de estrógeno y progesterona. El trastorno del sueño, la irritabilidad, los sofocos, el cansancio y la sudoración, y otros síntomas menopáusicos pueden causar alteraciones. Para algunas mujeres, la menopausia puede ser una época de frustración y aislamiento. Es posible que la gente que te rodea no entienda los cambios físicos y psicológicos que estás atravesando. Las mujeres que son incapaces de lidiar con esta situación acaban padeciendo ansiedad o depresión.

La buena noticia es que la ansiedad y depresión por la perimenopausia y la menopausia es una alteración que se puede tratar. Es importante recordar que hay muchos de tratamientos disponibles que pueden ayudar a aliviar los síntomas y ofrecer estrategias para lidiar con los cambios. Consulta a tu médico para ver qué opciones de tratamiento pueden ser las más eficaces.

Bromberger, J. T., & Kravitz, H. M. (2011). Mood and menopause: findings from the Study of Women's Health Across the Nation (SWAN) over 10 years. Obstetrics and Gynecology Clinics, 38(3), 609-625.

Clayton, A. H., & Ninan, P. T. (2010). Depression or menopause? Presentation and management of major depressive disorder in perimenopausal and postmenopausal women. Primary care companion to the Journal of clinical psychiatry, 12(1).

Dalal, P. K., & Agarwal, M. (2015). Postmenopausal syndrome. Indian journal of psychiatry, 57(Suppl 2), S222.

Frey, B. N., & Soares, C. N. (2009). Managing depression and anxiety during the menopausal transition and beyond: the window of vulnerability. In The Menopausal Transition (Vol. 175, pp. 102-114). Karger Publishers.

Kahn, D. A., Moline, M. L., Ross, R. W., Altshuler, L. L., & Cohen, L. S. (2001). Depression during the transition to menopause: a guide for patients and families. Postgrad Med, 114-115.

Klein, P., Versi, E., & Herzog, A. (1999). Mood and the menopause. BJOG: An International Journal of Obstetrics & Gynaecology, 106(1), 1-4.

Tam, L. W., Stucky, V., Hanson, R. E., & Parry, B. L. (1999). Prevalence of depression in menopause: a pilot study. Archives of Women's Mental Health, 2(4), 175-181.

Winokur, G. (1973). Depression in the menopause. American Journal of Psychiatry, 130(1), 92-93.


Más artículos