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4 razones médicas por las que puedes tener sangrado después de tener relaciones sexuales posparto

Una de las cosas que pueden estropear la primera, y muy anticipada, relación sexual posparto es el sangrado. Lo más probable es que el sangrado solo sea parte de tu recuperación posparto. Sin embargo, en algunos casos, el sangrado después de tener relaciones sexuales puede indicar algunos problemas de salud graves. Echa un vistazo a las cuatro razones médicas más habituales por las que podrías sufrir el sangrado después de tener relaciones sexuales posparto.

Toda mujer sangra después de dar a luz. Es la forma en que el cuerpo se deshace de la mucosa, la sangre y el tejido uterino, y se recupera del trauma. Por lo general, dura de 4 a 6 semanas después del parto. Durante los primeros días después del parto, tendrás un flujo abundante con sangre roja brillante y coágulos de sangre. Después, el flujo de los loquios disminuye y debería hacerse más ligero y con sangre de color marrón rosáceo. Tu cuello uterino todavía no se habrá cerrado hasta que los loquios no se hayan detenido. También es una señal de que tu útero no se ha recuperado por completo. Esto te hace más vulnerable a las infecciones vaginales y uterinas. 

A veces, el sangrado se detiene durante unos días y luego se reanuda. Esta es una parte normal del proceso de curación, pero significa que todavía necesitas más tiempo para volver a tu estado normal. 

Los médicos aconsejan esperar hasta que los loquios se hayan detenido por completo antes de reanudar el coito con penetración. La mayoría de los médicos están de acuerdo en que no hay ningún problema con el sexo oral y la masturbación cuando apenas han pasado unos días desde el parto. Con respecto a las relaciones sexuales con penetración, es mejor que esperes hasta tu cita de seguimiento posparto a las seis semanas, en la que tu médico verificará si estás recuperándote y te dará su aprobación si es así. 

El coito posparto es complicado. Hay muchos factores que deben considerarse, como es la recuperación física del parto, tu estado emocional, tu deseo sexual, la sensibilidad o inflamación en los pechos, el dolor o simplemente sentirte diferente allí abajo. Las relaciones sexuales después de la cesárea conllevan una serie de desafíos únicos y es posible que te cueste más de lo que esperabas volver a sentirte preparada. Hay muchos problemas posteriores al parto que pueden afectar a tu capacidad o deseo de tener relaciones sexuales, y eso está bien. 

Mantén una comunicación abierta y sincera con tu pareja, y dile cómo te sientes antes de comenzar a tener relaciones sexuales nuevamente. Si no te sientes preparada, no podrás relajarte durante el coito. Esto puede hacer que te sientas tensionada, lo que puede provocar lesiones y sangrado.  

Incluso si te sientes lista y el sangrado se detuvo desde el principio, volver al ritmo demasiado pronto (como, por ejemplo, tener relaciones sexuales 3 semanas después de dar a luz y con puntos de sutura), probablemente sea una mala idea. Dale a tu cuerpo el tiempo que necesita para recuperarse; no te apresures a tener sexo con penetración demasiado pronto. En su lugar, concéntrate en las relaciones sexuales «externas» y explora otras formas de tener intimidad con tu pareja. 

Digamos que todo está listo: te sientes preparada, tu pareja está lista, tu cuerpo se ha curado y sientes deseo. A pesar de eso, puedes sangrar después de las primeras veces que tengas relaciones sexuales después del parto. Es totalmente normal sentir un poco de sangrado e incomodidad. Significa que puede haber tejido cicatricial dentro o alrededor de la vagina que se irá suavizando con el tiempo. No obstante, podría ser una buena idea tomar las cosas con calma al principio. El útero es otra fuente potencial de sangrado después del sexo posparto. El orgasmo hace que el útero se contraiga, lo que puede provocar sangrado si no está completamente curado. 

No te asustes si ves sangre después del coito posparto. Lo más probable es que el sangrado se detenga poco después. Si el sangrado es abundante o si no se ha detenido después de un día o dos, llama a tu médico.

La falta de lubricación es un problema muy común después del parto. Antes y durante el embarazo, es posible que no hayas tenido este problema en absoluto porque tu cuerpo produce naturalmente toda la lubricación que necesitabas. Pero ahora la sequedad vaginal puede estar afectando tu desempeño bajo las sábanas más de lo que crees. 

La sequedad vaginal es especialmente habitual en mujeres que están amamantando, debido a que su concentración de estrógenos es más baja de lo usual. El estrógeno juega un papel importante en la lubricación vaginal, por lo que las mujeres lactantes pueden necesitar ayuda adicional en ese aspecto.

Un lubricante a base de agua puede evitarte muchas molestias innecesarias durante el sexo posparto. No tengas miedo de usarlo generosamente, ¡el lubricante sirve para garantizar que las cosas salgan bien!

Si tienes puntos de sutura por un desgarro, una episiotomía o una cesárea, es más probable que sangres después de las primeras veces que tengas relaciones sexuales posparto. 

Los puntos de episiotomía comienzan a disolverse después de 10-14 días. En la mayoría de los casos, se curan en alrededor de un mes, pero es mejor consultar a tu médico antes de comenzar a tener relaciones sexuales nuevamente. 

Tu cuerpo ha pasado por tanto que lo último que vas a querer es retrasar el proceso de curación por más tiempo. Estos consejos pueden ayudarte a recuperarte lo más rápido posible para que puedas reanudar la actividad normal (sexual) ¡LO ANTES POSIBLE! 

  • ¡No te frotes al limpiarte! Hagas lo que hagas, mantén ese papel higiénico lejos de tu vagina, perineo y ano durante una o dos semanas después de dar a luz. Consigue un frasco pulverizador de agua y llénalo con agua a temperatura ambiente. Úsalo para limpiarte después de orinar. Para una limpieza más profunda después de defecar, entra en la ducha para un lavado rápido (¡y suave!).  
  • El aloe vera y el hamamelis son tus mejores aliados. Consigue un paquete de almohadillas para hemorroides impregnadas de aloe vera y hamamelis. Colócalas entre tú y tu compresa para un alivio instantáneo. 
  • Toma un ablandador de heces. Las primeras heces después del parto pueden ser incómodas. Vas a querer que este proceso sea lo más fácil e indoloro posible, así que habla con tu médico acerca de tomar un ablandador de heces y mantener una dieta especial para evitar el estreñimiento y el esfuerzo en esa área delicada. 
  • Consume suficiente hierro. El hierro te ayuda a reponer tu recuento sanguíneo, lo que es vital cuando sangras durante un periodo prolongado. Come muchos alimentos ricos en hierro, como verduras de hojas verdes oscuras, legumbres y carnes. 
  • Sumérgete en una bañera. Date un baño con agua tibia varias veces al día durante la primera semana o dos después de dar a luz. El agua alivia las molestias en esa área, pero también te mantiene limpia, por lo que hay menos riesgo de infección. 

Un poco de dolor es normal las primeras veces que tienes relaciones sexuales después del parto. Afortunadamente, hay formas de evitarlo para que puedas concentrarte en la emoción de estar de nuevo con tu pareja. Estos consejos te ayudarán a mantenerte cómoda mientras reanudas la actividad sexual posparto. 

  • Sigue los consejos de tu médico. Claro, siempre hay una amiga que te dice: «¡No nos pudimos aguantar! ¡El sexo a las dos semanas fue increíble!» Bueno, tú sí puedes pensarlo mucho mejor. No vale la pena arriesgarse a sufrir lesiones o infecciones. Si tu médico te dice que esperes seis semanas, ¡espera seis semanas! 
  • Consigue un lubricante. Es de vital importancia la lubricación vaginal durante las relaciones sexuales después del parto. La lubricación a base de agua es tu mejor aliada cuando quieras volver bajo las sábanas. 
  • Tómalo con calma. Es posible que las cosas que hayas disfrutado antes del parto ya no funcionen para ti; de hecho, puede que incluso sean dolorosas. Puedes tomarte algo de tiempo para volver a conocer tu cuerpo e incluso más tiempo para que tu pareja también lo haga. Si te duele algo, experimenta con diferentes posturas para evitar tocar los puntos sensibles. Por supuesto no apresures la penetración y no lo hagas con demasiada brusquedad al principio. 
  • Sé un libro abierto. Es importante que tu pareja sepa exactamente qué está pasando por tu cabeza. Ya sea que te sientas cohibida, físicamente incómoda o bastante excitada, es vital que tu pareja entienda lo que te está sucediendo. 
  • Asegúrate de estar excitada antes de la penetración. Ciertas hormonas se liberan para desencadenar la lubricación y la relajación de los músculos vaginales. Esto puede hacer las cosas mucho más fáciles cuando decides que estás lista para tener relaciones sexuales con penetración.  
  • Usa un sujetador. Las madres que amamantan pueden sentir que sus pechos están sensibles y gotean, especialmente durante el coito cuando se liberan las mismas hormonas que las que se producen durante la bajada de la leche. Usar un sujetador que te dé sujeción durante las relaciones sexuales realmente puede ayudarte con estos problemas. 
  • Haz ejercicios de Kegel. Los ejercicios de Kegel están diseñados para fortalecer los músculos del piso pélvico para que puedas recuperar el control sobre la vejiga y el esfínter anal. También ayudan a tensar los músculos vaginales, lo que puede ser muy útil en el dormitorio. 
  • No dudes en decir que no. Puedes detenerte en cualquier momento del camino si te sientes incómoda. Asegúrate de tener una comunicación abierta con tu pareja e infórmale si no estás con ánimo, sin sentir culpa. Y recuerda que rechazar el coito no tiene por qué significar rechazar toda actividad sexual.

Ten en cuenta que no hay algo «normal» cuando hablamos del embarazo y el parto. Cada parto es único y diferente, y también lo son los procesos de curación que le siguen.

Si bien tú y tu pareja pueden estar ansiosos por reanudar las relaciones sexuales después del parto, es más importante escuchar atentamente a tu cuerpo y a tu médico. Si el sexo todavía duele después de un año, tu médico puede derivarte a un especialista. 

No te asustes si ves sangre después de tener relaciones sexuales posparto. Un poco de sangrado es normal, pero no dudes en consultar a tu médico si es abundante o si persiste durante más de uno o dos días. Y recuerda: incluso si tienes un comienzo difícil, todo irá mejorando con el tiempo. No seas tan dura contigo misma. Después de todo, acabas de crear una vida. 

Revisado por Tahir Mahmood, presidente del grupo de normas de cuidado y declaraciones de posición del Consejo Europeo y Colegio de Obstetricia y Ginecología (EBCOG por sus siglas en inglés). ​

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