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    Moco cervical: todo lo que debes saber sobre el flujo de la ovulación

    Última modificación 28 de septiembre de 2023 |
    Publicado 18 de marzo de 2019
    Datos verificados
    Revisado por profesional médico Kate Shkodzik, doctora, ginecobstetra y consultora médica en Flo
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    No se suele hablar mucho del moco cervical, pero es un elemento fundamental del ciclo, sobre todo si estás intentando concebir. Esto es todo lo que debes saber al respecto.

    La mayoría de las personas que menstrúan segrega flujo vaginal, pero ¿sabías que el moco cervical (también conocido como secreción cervical o flujo de la ovulación) es inherente al ciclo?  

    En principio, puede no parecer tan importante tratar los entresijos del flujo, pero, si estás intentando tener un bebé, es importante que te informes sobre el moco cervical, ya que a menudo puede revelar cuándo estás ovulando y, por tanto, cuándo eres más fértil. 

    Incluso si no estás intentando concebir en este momento, puede resultarte muy útil saber qué ocurre dentro de tu cuerpo. 

    El tipo, la cantidad y la textura del flujo y el moco cervical que cada cual produce es diferente, por lo que ser capaz de determinar qué es saludable para ti y para tu ciclo puede serte de gran ayuda. También tendrás una mayor capacidad para identificar cambios en el flujo (tal vez el color o el olor) que puedan indicar que algo no va bien. 

    Dicho esto, quizás no te hayan hablado del moco cervical en el colegio, así que es comprensible que no tengas muchos conocimientos al respecto. Hemos hablado con la Dra. Jennifer Boyle, ginecobstetra en el Hospital General de Massachussetts, Massachussetts (EE. UU.) para que arroje un poco de luz sobre esta cuestión. 

    ¿Qué es el moco cervical? ¿Es lo mismo que el flujo?

    Antes que nada, demos una breve clase de biología. «Flujo vaginal» es un término general que abarca todo lo que produce la vagina a lo largo del ciclo. Existen varios tipos de flujo vaginal y su función es muy importante: mantener sana la vagina eliminando las células muertas y las bacterias. Tal vez te des cuenta de que la cantidad, la textura y el color del flujo, que suele ir de transparente a blanco lechoso, varían a lo largo del mes. Se trata de algo absolutamente normal. Aunque también puede tener otros colores como el flujo rosado o el flujo vaginal marrón.

    El moco cervical es algo así como uno de los ingredientes que componen el flujo. Como su nombre indica, esta secreción no procede de la vagina, sino de las glándulas que se encuentran dentro y alrededor del cuello uterino, pero es igual de importante. 

    El cuello uterino es una pequeña pero poderosa parte con forma de rosquilla del aparato reproductor, y «está formada por dos tipos de células», explica la Dra. Boyle. Suele medir unos 2,5 cm de largo y conecta la parte superior de la vagina con la parte inferior del útero. «La parte externa del cuello uterino está cubierta por “células escamosas” que son como la piel y la vagina. La parte interna está formada por “células glandulares”, que son las encargadas de producir el moco cervical», expone la Dra. Boyle. «Esto no es lo mismo que las secreciones o el flujo de la vagina».

    Entonces, ¿para qué sirve el moco cervical? «La función principal del moco cervical es ayudar a transportar los espermatozoides al interior del útero y, a continuación, hacia las trompas en los momentos próximos a la ovulación. Luego, después de la ovulación, ejerce de barrera protectora para que todo permanezca en el útero», explica la Dra. Boyle. «El aspecto y la cantidad de moco cervical varía a lo largo del ciclo. Una semana después de la regla [cuando no estás en la ventana fértil], el moco cervical es bastante escaso». Inteligente, ¿verdad?

    Distintos tipos de moco cervical

    En cada ciclo, el cuerpo trabaja día y noche para prepararse para un posible embarazo, lo que significa que el cerebro y otras partes del aparato reproductor (como los ovarios y el cuello uterino) están en constante comunicación para asegurarse de que todo funcione correctamente. 

    El ciclo menstrual se divide en tres fases: folicular, ovulación y lútea. Cada una afecta de forma diferente a los niveles hormonales, lo que influye directamente en el color, la textura y la cantidad de flujo y moco que produce el cuerpo. El estrógeno es la principal hormona que se encarga de la producción de moco cervical, aunque también es el causante de otros de los cambios que experimentas durante el ciclo.

    Por lo general, inmediatamente después del periodo, tendrás «días secos», en los que se produce muy poco flujo, que apenas se ve en la ropa interior. Después de esta fase, probablemente veas más moco al limpiarte. 

    «El moco cervical es muy importante para la salud y la fertilidad», explica la Dra. Boyle. «Sin embargo, a menos que te mires en el interior de la vagina con un espéculo, puede costarte saber si lo que ves en la ropa interior o al limpiarte procede del cuello uterino o de la vagina».

    Si te preguntas si existe un tipo concreto de moco cervical que se considere normal y qué lo provoca, la Dra. Boyle da más información sobre por qué su aspecto y consistencia pueden variar de un día para otro.

    Moco cervical blanco 

    «El moco cervical no suele ser blanco, así que si ves una cantidad considerable de flujo blanco, seguramente no se trate de eso, sino de secreciones vaginales», explica. Por lo general, el flujo blanco y cremoso es saludable, y seguramente lo veas al comienzo y al final del ciclo. Si segregas flujo blanco espeso y notas picor, podrías tener una candidiasis, por lo que sería conveniente que acudieras a una revisión.

    Moco cervical acuoso

    «El moco cervical cambia de manera gradual a lo largo del ciclo. Justo después del periodo, es muy escaso y no suele verse. A continuación, a medida que te aproximas a la ovulación, cambia y adquiere una consistencia más resbaladiza, elástica y parecida a la de las claras de huevo crudas. A veces, puede parecer aguado o puedes notar la ropa interior más húmeda», señala la Dra. Boyle (si sigues deslizando, puedes leer más información acerca del moco cervical fértil). 

    «Si el flujo sigue siendo acuoso transcurridos unos días, no lo considero moco cervical normal. Podría tratarse de una señal de infección u otro problema, por lo que convendría acudir a una revisión», recomienda la Dra. Boyle.

    Moco cervical pegajoso

    «Es muy frecuente ver moco cervical pegajoso después de la ovulación. Tras esta etapa, los ovarios segregan progesterona, que hace que el moco cervical se espese y se vuelva pegajoso. Esta es una forma natural de aislar el útero y proteger un embarazo en desarrollo», explica la Dra. Boyle. «Puede que a veces veas que este moco ha adquirido la forma de pequeños grumos pegajosos en la ropa interior». También puedes echar un vistazo a nuestro artículo sobre flujo vaginal pegajoso.

    Moco cervical espeso

    Como ya hemos visto anteriormente, el moco cervical espeso aparece después de la ovulación por el aumento de la progesterona. Puedes utilizar nuestra calculadora de ovulación para saber cuándo se produce.

    Moco cervical fértil: ¿qué aspecto tiene?

    A medida que se acerca la ovulación, también lo hace la ventana fértil, momento en el que es más probable que los ovarios liberen un óvulo. Esto suele ocurrir a mitad del ciclo, aunque puede variar de un mes a otro. Alrededor de ese momento, no cabe duda de que identificarás otro cambio en el flujo: normalmente, gracias a los niveles elevados de estrógeno, se produce una mayor cantidad de moco. 

    «El moco cervical fértil suele compararse con las claras de huevo; es muy resbaladizo y elástico. Suele ser transparente, aunque puede estar mezclado con un poco de sangre, en cuyo caso debes saber que no se trata de nada anómalo ni peligroso», explica la Dra. Boyle. El moco tiene esta textura para ayudar a los espermatozoides sanos a desplazarse hacia el óvulo. 

    Después de la ovulación, disminuye la cantidad de flujo, que se vuelve pegajoso de nuevo y pierde su elasticidad antes de la regla. Los niveles de estrógeno vuelven a reducirse, mientras que la progesterona se encarga de hacer que el revestimiento uterino se vuelva más grueso. Si no se implanta ningún óvulo fecundado en el revestimiento, el periodo comenzará en unos días.

    Cómo analizar la fertilidad del moco cervical

    Ahora que sabemos que las glándulas del cuello uterino producen una mayor cantidad de moco durante la ventana fértil, parece lógico hacer un seguimiento del flujo si estás intentando concebir. 

    ¿Por qué? Pues bien, estos cambios podrían ayudarte a averiguar cuándo es probable que ovules y, con ello, cuál es el mejor momento para tener sexo. De hecho, en un estudio que se hizo en la Universidad de Carolina del Norte en 2013 con 331 mujeres que estaban intentando concebir, se descubrió que las que controlaban continuamente su moco cervical tenían muchas más probabilidades de lograr un embarazo que las que no.

    En algunos casos, puede costar más identificar los cambios descritos, pero no tienes por qué preocuparte si te ocurre. Controlar el flujo durante unos meses puede ayudarte a identificar los cambios. «La mayoría notará la abundancia de moco cervical propia del momento antes de la ovulación al limpiarse», explica la Dra. Boyle. «También hay quien introduce los dedos en la vagina para analizar el moco cervical. Puede resultar más sencillo encontrarlo si lo buscas tras una evacuación intestinal, pues la presión puede hacer que este se aproxime al exterior de la vagina».

    Una aplicación de seguimiento de la ovulación como Flo puede ayudarte a dejar a un lado las conjeturas mientras intentas concebir. Puedes registrar los cambios del flujo y las fechas del ciclo menstrual de varios meses. Luego, gracias a la inteligencia artificial, Flo te ayudará a averiguar cuándo es probable que tenga lugar la ventana fértil de cada ciclo. 

    Recuerda: las predicciones de la ovulación no deben usarse como método anticonceptivo bajo ningún concepto.

    Gráfico del flujo de la ovulación

    No cabe duda de que puede costar imaginar exactamente lo que buscas. En el siguiente gráfico, se muestra la apariencia del flujo a lo largo del ciclo menstrual, así como la forma de determinar si el moco cervical es fértil o no.